Colegio Belén Villa O' Higgins, nuestra obra diacónica en la comuna de la Florida
Celebramos el culto infantil cada domingo (excepto vacaciones)
La música presente habitualmente en nuestro templo el Buen Pastor
Nuestros Pastores Johannes Merkel y Nicole Oehler
Culto en alemán o en castellano cada domingo por medio

A fines de abril 2015 en un soleado día otoñal, Gisela, con radiantes ojos, relata sobre la Congregación La Reconciliación. Que bueno, que ella lo pueda hacer en una forma tan vivaz - “yo nunca pensé que llegaría a tener 92 años.”

Con la llegada del nuevo Pastor Axel Becker para la Congregación El Redentor, el cual había llegado en marzo 1973 con su señora Sabine y tres hijos, cambió en forma positiva el ambiente en la iglesia y en la Congregación El Redentor.

Nosotros, los padres de los confirmandos nos juntábamos una vez al mes en la sala de la iglesia y estábamos muy contentos poder dar nuestra opinión a las preguntas y respuestas respectivas a la vida cotidiana y la Biblia. Yo misma tenía la sensación (otra vez) de estar preparándome para la confirmación.

Pero con el régimen militar en septiembre 1973 algo cambió enmíyen otras personas. Supimos, pero en forma no oficial, como eran tratados los que no estaban conforme con el cambio.

Nos sobrecogía la forma de actuar de este gobierno, que todavía perseguía el comunismo y ésto durante muchos años. Pero en la iglesia no tocabamos ese tema y con amigos y pa- rientes tampoco, porque todos estaban muy conforme con el gobierno.

En diciembre 1973 se realizaban las confirmaciones en la Iglesia La Trinidad de Ñuñoa - dos años más tarde, para hacer la confirmacón nadie se quería inscribir en la Iglesia El Redentor.

La vida en las congregaciones luteranas pasó a ser muy difícil. La linda relación de uno con el otro pasó a ser una desconfianza mutua, la cual nadie sabía como resolver este problema. En el año 1974 hubieron muchas conversaciones al respecto, pero no hubo solución.

A principio del año 1975, el sínodo de la iglesia evangélica luterana celebró sesión en Frutillar, pero con todo eso se llegó al rompimiento definitivo. La Iglesia El Redentor se retiró de la Iglesia Evangélica Luterana y fomó su propia Iglesia Luterana. A ella se inte- graron las congregaciones del Sur.

Pero en Santiago 22 personas se reunieron con el Pastor Axel Becker, ellos deseaban fundar una nueva congregación - una comunidad en la oración, en las prédicas, en la liturgia y en los cánticos.

Muy pronto encontramos el nombre. Nuestro lema de Hebreos 12, 2 tiene todavía el mismo valor que en aquel entonces: “Fijemos nuestra mirada en Jesús, pues de él procede nuestra fe y es él quien la perfecciona.” Luego nos acogieron en la Iglesia La Trinidad de Ñuñoa, donde nuestra congregación de habla castellano está como en casa y así nos sentimos también nosotros.

Nuestra Congregación La Reconciliación, que con los años ha ido creciendo considerablemente, ha experimentado casos y cosas notables, gracias a los 5 Pastores, Axel Becker, Karl-Wilhelm Steenbuck, René Lammer, Martin Junge y Enno Haaks. Pero tengo que afirmar con mucho orgullo, que la congregación ha cooperado cariñosamente para que los Pastores y familia se sientan a gusto con nosotros.

Nuestro trabajo diacónico, empezado por Sabine Becker, en diciembre 1974 en Las Condes, con un Jardín Infantil llamado Belén, ha crecido enormemente en comunas al sur de Santiago, en La Bandera y O’Higgins. En O’Higgins empezaron con un colegio, que hoy tiene hasta 8. básico. Aquí se hizo realidad la palabra de la Congregación La Reconciliación: “Bajo la palabra de Dios, servir al más pobre”.

Hasta aquí llegan los recuerdos de Gisela, que ella haía escrito para un anterior aniversario de la congregación. En la actualidad ella ve que el major resultado y también el mayor trabajo para el futuro de nuestra congregación se define una y otra vez en “tomar en serio La Reconciliación y su evolución”

Gisela Schmidt-Hebbel,